Showing posts with label Bios. Show all posts
Showing posts with label Bios. Show all posts

Las siete vidas de Daniel Nesquens (8)

Un día Daniel Nesquens dijo: "Voy a escribir un cuento". Y lo escribió. Poco después dijo: "Voy a subirme a un árbol". Y no se subió porque había un cartel que decía: "Prohibido subirse a los árboles si luego llevas idea de bajar". Así que en vez de eso se sentó en un banco, a pensar. Y pensó en la historia de un hipopótamo que… Ah, un poco más allá, en otro cartel se podía leer: "Nesquens nació una noche de luna llena. Apenas lloró. Enseguida aprendió a andar, a escribir y a multiplicar por dos. También se aficionó a la ópera de tres actos. Su compositor preferido es Otto Nicolai".

[La nota biográfica de Daniel Nesquens en "El señor H."]



Pssst... ¿Alguien tiene idea de cómo ha conseguido tener más vidas que un gato?

Las siete vidas de Daniel Nesquens (7)

El Nesquens. ¡Vaya pájaro! Igual anda que vuela que nada que te pide cien euros prestados. Una mañana de verano echó a correr, en bicicleta, cuesta abajo, con el aire a favor. Lo que le costó deshacer el camino. Menos mal que un automovilista (de la familia de los Renault) lo recogió.
El Nesquens, en contra de lo que pueda parecer, no habita en los campos de fútbol, habita en lugares cerrados. Pero (siempre hay un perro que persigue a un gato) no descarta que algún día pueda vivir en un espacio abierto y con fuente. Sus amigos se pueden contar con los dedos de un ciempiés. Y, al igual que su paisano Goya, piensa que el sueño de la razón produce monstruos. Por último, indicar que al Nesquens le gusta pasar el tiempo en la higuera, y coger higos.

[La nota biográfica de Daniel Nesquens en "Hasta (casi) 100 bichos"]

Las siete vidas de Daniel Nesquens (6)

Nesquens nació a finales del siglo pasado. A pesar de esto no es muy mayor. Tampoco tan joven como aseguran alguno de sus lectores.
Empezó a escribir por casualidad. Primero se encontró un bolígrafo; luego, un folio en blanco. Y al tocer la esquina una idea sobre la que escribir.
Sus amigos dicen de él que hay días que es muy gracioso, pero que otros días se pone algo melancólico, como si le hubiese picado un bicho o algo. Y es que la vida es así.
Ah, su color favorito es el verde Helsinki. Aunque también le encanta el rojo Túnez.

[La nota biográfica de Daniel Nesquens en "El día en el que..."]

Las siete vidas de Daniel Nesquens (5)

Daniel Nesquens no sabe nadar. Como lo oyen. Así que cuando el cielo comienza a nublarse y se escucha la aproximación de los truenos, Nesquens corre a su armario y saca el flotador. Busca la boquilla y sopla y sopla hasta que el patito estira su cuello. Ya tiene donde agarrarse. Un día de abril (ya se sabe en abril lluvias cien) en el que el cielo se encapotó sin previo aviso, sopló tanto y tanto que derribó la pared de una casa prefabricada marca ACME. De la casa salieron tres cerditos y un lobo que comenzaron a increparle. El flotador con forma de patito se lo regaló (no se lo van a creer ustedes) el mismísimo Ronaldo. Sí, el futbolista. Días después el futbolista fichó por el AC Milán y Nesquens se compró una goma de borrar y borró la tilde. Más tarde, un cuaderno y un bolígrafo. Ya tenía con qué escribir. Pero no escribió nada. Nada. Dibujó un corazón y una flecha que lo atravesaba. Para los curiosos: era un 25 de octubre de 2000. Aquel día no llovió, el cielo estaba azul y despejado. Y si no se lo creen miren por la ventana. Y sí: eran los tres cerditos. Nada de cuatro como se viene insistiendo.

[La nota biográfica de Daniel Nesquens en "Como pez en el agua"]