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El último

"Muchas veces me preguntan qué libro me gustaría ilustrar. Y siempre contesto lo mismo: el último de Nesquens."

Si quieren saber quién lo dice, y qué otras cosas tiene que contar, pinchen aquí.

(O aquí, aunque les aviso que es lo mismo).

De excursión a Sos del Rey Católico

¡Corran!
¡Corran y lean la entrevista a Nesquens que le han hecho en El Periódico Escuela!
Pueden encontrar el enlace al pdf con la entrevista completa en esta entrada del Blog de Anaya.

Nesquens y Oro, Oro y Nesquens



¡Marchando una de entrevistas!

PS: Gracias por el chivatazo, a quien ella sabe ;-)

ENTREVISTA EN EL SILLÓN VOLTAIRE


In beat we trust.

Claro que sí, creemos en los beat, creemos en la buena literatura y, por supuesto, creemos en la radio de calidad, como la que hace en el Sillón Voltaire su directora y presentadora Sofía Castañón.

Os dejamos aquí el link para que escuchéis el programa en el que fueron entrevistados el antólogo y escritor Vicente Muñoz Álvarez y el editor David Vicente. Se habló de la última publicación de Ediciones Baladí, Beatitud. Antología de la Beat Generation. Pero se habló en general de todo lo que tiene que ver con los beat.

ENTREVISTA EN LA REPÚBLICA CULTURAL


Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín: “la Movida fue frivolidad, celebración tras el fin del régimen (Innombrable), pero la Beat Generation fue algo más serio…”

Entrevista a los editores de Beatitud. Visiones de la beat generation


Blanca Vázquez – laRepúblicaCultural.es

Beatitud. Visiones de la beat generation es la nueva joya de ediciones Baladí. ¿Sus responsables? Dos poetas, literatos, novelistas, editores y amantes del universo de las palabras y sus conjugaciones: Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín.

Hemos hablado del libro hace un días, y con motivo del estreno de Howl (Rob Epstein & Jeffrey Friedman) el próximo 25 de marzo, película que acomete la influencia de un poeta, Allen Ginsberg y un poema, Aullido, volvemos a la influencia, la energía, la imaginación y fuerza icónica de los beats. Muñoz Álvarez y Escuín confiesan la influencia de aquellos genios desarraigados de libre albedrío que dejaron una impronta fascinante en la literatura norteamericana, (además de Ginsberg, Jack Kerouac, Neal Cassady, Charles Bukowski, Diane Di Prima, Gregory Corso, William Borroughs, etc, etc).

Ambos poetas, el leonés y el turolense se han echado al camino, recogiendo relatos (tan diversos como sus autores, e inspirados en la filosofía beat ) de la efervescente nueva cantera de escritores españoles, que todo hay que decirlo, dejan al lector con la boca abierta y con la convicción de que el mundo literario está enérgicamente vivo. Larepublicacultural se ha acercado a ambos responsables de este vibrante libro para que nos cuenten sus proyectos y sus experiencias con Beatitud.

Para empezar queremos conoceros bien. Ignacio, háblanos de Eclipsados. Vicente te toca contarnos sobre Vinalia Trippers.
Ignacio: Eclipsados es un proyecto que nace del interés por la literatura, por devolverle algo de lo que ella nos ha dado. Hemos publicado muchos libros (más de ochenta y cinco) y en todos ellos hemos disfrutado con nuestro trabajo y nuestra apuesta ha sido editar lo que nos gustaba, aquello que creíamos que aportaba algo.
Vicente: Vinalia fue en su origen un fanzine de relatos ilustrados para adultos que comenzamos a editar en 1995 en León con la idea de dar salida a un tipo de literatura subterránea, alternativa y políticamente incorrecta que no solía encontrar hueco en publicaciones de corte oficial, pese a la calidad indiscutible de sus propuestas. Conocíamos ya de aquellas a un montón de escritores de talento ninguneados por el sistema y el canon, y nos propusimos crear para ellos una plataforma de expresión al tono, con una estética pulp y underground, fusionando la literatura con otras ramas paralelas, como el cómic y la ilustración, la música, el cine independiente, etc. Sacamos nueve números del fanzine y cinco libros de bolsillo entre los años 1995 a 2001 y regresamos en el 2007 con un libro homenaje, “Tripulantes: Nuevas Aventuras de Vinalia Trippers”, que coordiné con David González para la editorial Eclipsados. El año pasado editamos otro número con formato de libro, “Plan 9 del Espacio Exterior”, y un suplemento de poemas dedicado al malogrado escritor argentino Raúl Núñez. Y ahora estamos a punto de editar el número 11, que llevará por título “Trippers from the Crypt”. Por decirlo de algún modo, Vinalia ha sido el germen de muchos otros proyectos en los que he trabajado estos últimos años, antologías como “Golpes”: “Ficciones de la crueldad social” (que coordiné con Eloy Fernández Porta), Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski (con Patxi Irurzun) o “23 Pandoras: Poesía alternativa española”, además, claro, de Beatitud. Fue, en suma, un punto de encuentro para diversos creadores, que nos ha servido de ensayo y cantera para lo que ha ido viniendo después.
¿No parece difícil, fuera de tiempo, eso de ser poeta en el siglo de las redes virtuales?
Ignacio: Ser poeta siempre ha sido igual de complicado, y por otro lado no se trata de que lo sea o no, es decir, se trata finalmente de hacer poesía alejados, en la medida de lo posible, de las dificultades extras, bastante difícil es de por sí hacer poesía.
Vicente: La poesía nunca ha sido fácil, ni antes, ni ahora, ni lo será después tampoco. Es una apuesta minoritaria y difícil, pero el que la lleva dentro de algún modo la hará salir. Por otro lado, y aunque parezca mentira, las redes virtuales han democratizado de algún modo la poesía, al permitir a los escritores publicar sin la mediación de editores, mediante blogs y webs, etc.
Habéis hecho resurgir de sus cenizas a la Beat Generation, algo que hoy día es como un huracán de aire fresco entre tanta corrección e hipocresía política. ¿Cómo se os ocurrió escribir y reunir (con tantos autores fuera de lo común) estos pequeños relatos inspirados en aquellos rebeldes con o sin causa: Kerouac, Ginsberg, Cassady, Burroughs, Corso, Di Prima…¿y cómo habéis convencido a Ediciones Baladí para acercárnoslo?
Ignacio: Desde que conocí a Vicente Muñoz Álvarez sentí que acabaríamos trabajando en un proyecto como este. Él me transmitió esa esencia beat y era inevitable que tarde o temprano nos pusiéramos manos a la obra con este proyecto. Es un libro necesario. Todos los colaboradores han entendido esto y eso es muy importante.
Vicente: Bueno, Nacho y yo llevábamos ya tiempo dando vueltas a este proyecto. Hablamos de ello en las presentaciones de Tripulantes, y desde entonces hemos estado perfilando la idea hasta tener el libro listo. Nos parecía que una antología así, en momentos de falta de imaginación y espíritu como los presentes, era algo necesario y que de algún modo lograría conectar con un sector alternativo de la sociedad. Baladí se entusiasmó inmediatamente con la propuesta en cuanto les enviamos el libro, no hubo que convencerles de nada. Como nosotros, David y Nacho, los editores, son lectores y amantes de la cultura beat, y la idea de publicar este libro les sedujo al instante. Entre todos, autores, editores y antólogos, hemos formando un buen equipo. Y eso, las buenas vibraciones, se pueden palpar en el contenido y forma de Beatitud.
Quizá consigáis trasladar de las librerías de viejo a la Fnac las obras de este grupo de genios que tanto ha inspirado a otros muchos. ¡Vaya responsabilidad!
Ignacio: Y vaya alegría si lo consiguiéramos. Los beat siempre han estado entre nosotros, pero es cierto que un empujoncito para que vuelvan a las librerías (no habituales) sería todo un éxito.
Vicente: Ojalá fuera así, sería estupendo. De hecho, cuando yo comencé a leer a los beat, a finales de los 80, era en las librerías de viejo donde había que ir a buscarles, salvo algunos títulos muy concretos, como On the road. Ojalá este libro y nuestro homenaje aporten un granito de arena a la causa beat.
Beatitud. Visiones de la beat generation aúna un ecléctico grupo de relatos, cada uno hijo de su autor. 32 relatos, 33 beats, ¿dónde se ha escondido tú relato, Ignacio? Vicente, (Beatitud en Lisboa), ¿experiencias personales en tu aportación?
Ignacio: Mi relato es mi texto de presentación. Lo hablé con Vicente y decidí no hacer un texto forzado, además creo que el libro ha quedado estupendo tal y como está. Hubiera sido diferente en otras circunstancias, pero la vida, a veces, no nos deja demasiado espacio y hay que ser honesto con la literatura siempre. Si no hay tiempo no lo hay, y soy muy feliz con este libro tal y como es.
Vicente: Yo aporté ese relato a la antología como broche final, cerrando el libro, porque me apetecía hablar del movimiento y la mística beat, la terapia del camino y la evasión de lo prosaico mediante la carretera, que es en esencia lo que aborda mi cuento, titulado como la antología, Beatitud, y centrado en Lisboa, una ciudad cosmopolita y evocadora como pocas con la que personalmente me siento en deuda.
¿Qué hay de los beats españoles? podemos decir que La Movida fue nuestro fenómeno cultural equiparable a la beatitud de estos chicos norteamericanos de la ruta 66?
Ignacio: En algunas cosas sí, pero en otras me quedo con las generaciones posteriores de beats, como la de Vicente Muñoz. Hubo también beats anteriores como Miguel Labordeta y parte del grupo Niké en Zaragoza, supervivientes de la felicidad y la libertad en un periodo en el que estas dos cosas eran casi imposibles.
Vicente: Sinceramente, no veo demasiados paralelismos entre una y otra. Sí, quizás, en el transfondo de renovación artística y social, de rebelión contra el sistema, pero no en cuanto a estética y fondo. La Movida (sin menosprecio de las obras que alumbró) fue básicamente frivolidad, celebración tras el fin del régimen (Innombrable), pero la Beat Generation fue muchas más cosas, algo más serio y espiritual, filosófico y existencial, místico y revelador…
Nos parece ideal leer Beatitud con los acordes de The Doorscomo fondo. La influencia de los Beats en la música es infinita: Bob Dilan, Patti Smith, Tom Waits, el jazz, Loo Reed, Nirvana… Ya que sois los padres del proyecto, os voy a pedir un capricho, ¿qué música le pondríais a…? pongamos algunos de los relatos a voleo, sin desmerecer ninguno de los 32
Ignacio: Las cenizas de Allen Ginsberg (Uberto Stabile), Pi (Almudena Vidorreta), La india o el miedo (Ana Pérez Cañamares), Huellas en el polvo (David González), La compañía de finanzas amistosas (Eloy Fernández Porta).
A Pi le pega la Velvet Underground, quizá esa versión de sweet Jane estupenda. Al texto de Eloy algo más conceptual, al de David algo beat “rabioso” y al de Uberto Stabile la melodía más beat que puedas encontrar, es absolutamente beat.
Vicente: Three´s a crowd (Eduardo Almiñana), Jack, tenemos que hablar (Inma Luna), On the (Soviet) road (Miquel Silvestre), Dharma Thief (Lucas Rodríguez), Con unos tíos cualesquiera (Safrika).
Uffff… una pregunta difícil, sin duda… A ver, para Three´s a crowd, Tom Waits, por ejemplo, quizás Rain Dogs. Para Jack, tenemos que hablar, algo de Nina Simone. Para On the (Soviet) road, Born to be Wild, de Steppenwolf (Miquel es, además de un excelente escritor, un motero empedernido). Para Dharma Thief, un fondo rápido de didgeridoo (el instrumento que toca Lucas) y para el relato de Safrika, Hot Generation, de las Pandoras.
On the Road de Jack Kerouac es el epicentro de todo el movimiento. King of the Beats. Tanta es su influencia que el cine también le debe mucho a través de todas las road movies. Debería de ser un libro obligatoria en los colegios como lo es El Quijote, el cual también habla de salir al camino, aunque con otro lenguaje…
Ignacio: Creo que debería ser un libro “recomendado”. El concepto obligatorio no va con este libro. Con muchos tampoco va y llevan esa etiqueta. La lectura es importante, pero este es un libro al que los lectores jóvenes han de llegar por la sugerencia de otros, de los libros beats, de otras lecturas cruzadas. Pero sería todo un honor que nos leyesen los jóvenes, que este libro les ayudara a querer más los libros, otros libros, todos los libros.
Vicente: Está bien tu comparación, salvando las distancias. Cervantes, a su manera, fue también un beat revolucionario, y El Quijote una auténtica road movie a la española, estoy de acuerdo. Y claro que debería leerse On the road en los colegios… Conectaría con los jóvenes lectores mejor que cualquier libro de los que habitualmente les recomiendan, estoy seguro. Y lo digo por propia experiencia…
En la España de la transición tuvimos nuestras rutas, la ruta del Bakalao o ruta Destroy de la que habla Mario Crespo en su relato Ruta 23, pero parece que dejó la estela de algo más descerebrado…
Ignacio: Como todas las rupturas tras un periodo de gran estancamiento se producen algunos efectos que pueden no ser tan interesantes. Pero todos los caminos y sendas marcadas por la libertad lo son, así que lo ideal (y lo más beat) es que cada uno pueda hacer su camino, pase este por lugares más cabales o más descerebrados, lo importante es poder elegir—crecer—soñar en el camino.
Vicente: Ah, esas drogas de diseño… cuánto daño han hecho… y lo que nos queda por ver aún… Cerebros destruidos, que dirían los Eskorbuto…
Drogas, libertad sexual, misticismo, pacifismo, poetas un tanto turbados sin casa ni paradero fijo, rebelarse contra las normas del sistema, beats que tienen que “morir jóvenes o mueren ridículos” (Miquel Silvestre). Se me hace difícil ver a los jóvenes de hoy, demasiado preocupados por la crisis económica o los efectos de la globalización, la ecología, dejarse llevar así.
Ignacio: Los jóvenes de hoy son estupendos, libres, muy libres. Quizá la sociedad sea el problema. Yo no tengo una visión fatalista de la juventud, me parecen maravillosos. Quizá esta globalización “americana” sea más responsable de algunas cosas de lo que algunos quieren hacer ver. Quizá el problema sea que todas las sociedades se comportan como una sola basándose en unos valores poco recomendables.
Vicente: Bueno, muchos relatos del libro, hay que tenerlo en cuenta, retratan a un sector minoritario e incluso marginal de la sociedad, para el cual las normas de la mayoría, por decirlo de algún modo, no son las que rigen sus vidas… También en los años 50 primaban los mismos problemas que mencionas, o semejantes, y los beat miraban hacia otro lado, precisamente hacia el misticismo, el pacifismo, la insumisión, etc.
Cuando leía Beatitud me venía a la mente un libro muy beato también, “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño. ¿Qué narrativa actual os parece Beat hasta la médula?
Ignacio: Ya lo he dicho, Vicente quizá sea mi Beat preferido, pero también lo son aquellos que luchan por sus ideales dejándoselo todo en el camino (como Sergio Gaspar, por ejemplo).
Vicente: La de Sam Shepard, por ejemplo, uno de los herederos más brillantes de los beat. O la de Bolaño, como bien dices. O, centrándonos en nuestro país y en Beatitud, la de Miquel Silvestre, escrita literalmente on the road, o la de Carla Badillo, amiga de los beats de Frisco, o la de David González, visceral e insurgente, o la de Uberto Stabile, por citar algún ejemplo.
Pertenecéis a generaciones diferentes pero no muy alejadas (Vicente del 66 e Ignacio del 81). Diferencias que veo también entre los escritores y escritoras que participan en el volumen, desde 1954 (Sergio Gaspar) a 1987 (Eduardo Almiñana de Cózar). ¿Esto ha supuesto algún escollo para vuestra visión del proyecto?
Ignacio: Ninguno, la verdad es que ha sido una suerte que Vicente conozca tan bien a los escritores de su generación y yo intente conocer tan bien a los de la mía. Nos gusta leer, nos gusta leerlo todo, leerlos a todos y conocerlos.
Vicente: Más bien al contrario, nos ha permitido comprobar la recepción del fenómeno beat en casi tres generaciones de escritores españoles, que era una de las premisas de este libro. Y ha hecho el conjunto más variado y apetecible.
Ignacio, diriges encuentros de poesía en la Universidad de Zaragoza, y has publicado seis obras poéticas, la última Habrá una vez un hombre libre, 2009.
Vicente, has publicado poemas, relatos, novela, la última Mi vida en la penumbra, y ensayo, El tiempo de los asesinos. ¿Algún otro libro en curso, planes de futuro? ¿Como veis el panorama literario y editorial español, plagado por un lado de muchos best-sellers de fácil digestión?
Ignacio: Siempre hay un próximo libro en la mente, vivimos de eso, de nuestro deseo literario. Sin ese sueño no hay literatura, luego no ha vida. El panorama literario es rico, permite todas las posibilidades y me niego a no verlo de una forma optimista. Cada vez que dudo aparecen sellos como Baladí que me hacer recordar que esto es una fiesta, la de los libros, y que formamos parte de ella y somos felices.
Vicente: Yo estoy rematando mi nuevo poemario, Animales Perdidos, que entregaré muy pronto a imprenta. Y en vías de publicar un ensayo sobre cult movies, donde abordo otra de mis grandes pasiones, el cine independiente y de autor. Y preparando, como ya mencioné, el nuevo número de Vinalia Trippers, dedicado a la literatura pulp de horror. Respecto a tu segunda pregunta, bueno, es cierto lo que comentas, y triste también, pero también es cierto que hay cada vez una mayor efervescencia de pequeñas editoriales que apuestan por autores nuevos, y una infraestructura de blogs y espacios para publicar en la red de lo más variopinta y prometedora. De nuevo, las ventajas de la blogsfera.
Y por último ¿os habéis manchado los dedos alguna vez de Nocilla?
Ignacio: Digamos que más de una vez, y ahora se ha convertido en una costumbre los domingos por la mañana de lo más divertida. Fuera de bromas, sí, y lo volvería a hacer, claro.
Vicente: Jajaja… Para merendar algunas veces, como tentempié… Bromas aparte, como en todos los movimientos, hay en el que mencionas cosas más y menos valiosas, y de las buenas siempre se puede sacar provecho, dejando a un lado los complejos y modas.

ENTREVISTA EN EL BLOG "LO QUE LEO"

Cuelgo el enlace a la entrevista que me hizo Rosalía para su estupendo blog Lo que leo, un espacio que gira alrededor del libro donde puedes encontrar reseñas, noticias literarias y entrevistas a autores. Enhorabuena por tu blog, Rosalía.

Enlace a la entrevista

Enlace al blog Lo que leo

BEATITUD en DIARIO DE LÉON.

 

«No te detengas, no analices»

 

El leonés Vicente Muñoz dirige, junto a Nacho Escuín, Beatitud, un homenaje a la generación Beat en la que 33 escritores recrean la hazaña de Kerouac, Ginsberg y Burroughs.


19/01/2011 Cristina fanjul | Diario deLeón.

Libertad, carretera, pasión, insurgencia, bebop, jazz, improvisación, visceralidad, emoción, arrebato, riesgo, aventura... Vicente Muñoz y Nacho Escuín acaban de publicar Beatitud, una obra en la que 33 autores, entre ellos varios leoneses, se aventuran en la mentalidad de la generación beat, compartiendo con Burroughs, Ginsberg o Kerouac una nueva manera de enfrentarse al mundo. Siguiendo la estela de On the road, Aullido o Yonky , el escritor leonés Vicente Muñoz Álvarez ha levantado un tributo a los autores que hicieron de la libertad la brújula de su creación literaria y vital. «Fueron una generación de escritores inconformistas que no se integraron en el establishmet que la sociedad norteamericana de su tiempo les quiso vender y que intentaron revolucionar el mundo con su literatura», destaca Muñoz Álvarez. Y es que, como John Giorno manifestó en León hace dos años, la generación beat supuso una experiencia mental absoluta. «Sus motivos de inspiración eran constantes y ellos desarrollaban cada idea que llegaba a su cabeza sin importarles el lugar al que podía llevarles, sin sentir miedo por nada...» Lo supo bien el protagonista de la película más personal de Warhol, tanto que fue la única persona presente durante la muerte de William Burroughs.

33 creadores. Entre los escritores que conforman este libro -”33 en total-” se encuentran los leoneses Nacho Abad y Alfonso Xen Rabanal. Junto a ellos, poetas como David Mardaras, Raúl García, Pablo Casares, Miquel Silvestre, Patxi Irurzun, Déborah VukuÅ¡ic, Eloy Fernández Porta, Sonia San Román, Diego Urizarna, Sergio Gaspar y Uberto Stabile dan su punto de vista acerca del movimiento que unió jazz, libertad y evasión. «Elegimos a los autores que nos parecieron más afines al espíritu del libro. Como en todas las antologías, podría haber más y menos autores, pero siempre hay que apostar por algunos. Y nosotros optamos por los que creímos más adecuados para representar a los beat aquí y ahora, teniendo en cuenta la premisa inicial del libro de unir a dos generaciones de escritores, la de Nacho Escuín, nacidos alrededor de los 80, y la mía, nacidos en los 60», manifiesta Muñoz Álvarez, que precisa que uno de los objetivos era realizar un estudio comparativo de la influencia de los beat en ambas. El resultado es un libro coral y variado en cuanto a su contenido, estética y forma, en el que cada autor ha aportado su punto de vista y enfoque sobre el fenómeno beat.

«Derecho a todo». Vicente Muñoz, autor entre otros libros, de El merodeador y que ha capitaneado además proyectos como el fanzine Tripulantes o Hank Over , un homenaje a Charles Bukowski, subraya que la intención primordial ha sido dejar que cada autor se explaye a su gusto, aportando su visión subjetiva sobre los beat. «O dicho de otro modo: tomando como punto de partida su literatura y filosofía, elaborar la nuestra propia», dice. El escritor leonés, que acaba de terminar un ensayo sobre cine titulado Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno , y el poemario Animales Perdidos , recuerda las palabras de Kerouac -”«Di todo lo que tengas que decir, no te detengas, no analices»...-” y considera que esta es una idea fundamental para desarrollar la libertad creativa de cualquier escritor, para hacer una obra personal y perdurable, no mediatizada por las exigencias editoriales del mercado. «Oscar Wilde, en otra línea y tiempo, afirmó que el artista tiene derecho a todo. Más que derecho, yo creo que tiene la obligación de indagarlo todo, dentro y fuera de sí. Eso es, en esencia, lo que nos transmitieron los beat y lo que nosotros hemos querido desarrollar en Beatitud », asegura.

Y es que, para un gran número de creadores, la obra que dio pie a la conformación de la generación, On the road , sigue vigente. «La prueba, obviamente, es este homenaje. Y la continua reedición de ese libro y de las demás obras de los escritores beatniks. La filosofía de los beat, el no adocenamiento sociocultural y la terapia mediante el movimiento y la carretera, sigue plenamente vigente en nuestros días entre un sector minoritario y crítico de la sociedad. Y nosotros hemos querido dar cuenta de ello en este libro».

ENTREVISTA EN ZARAGOTA



El próximo mes de enero verá la luz Beatitud (Visiones de la Beat Generation) publicado por la editorial Baladí y coordinado por Vicente Muñoz Álvarez (aka Vicente Vinalia) e Ignacio Escuín Borao (aka Nacho Eclipsados). Una antología de textos que recoge impresiones diversas y reflexiones sobre los beatniks a cargo de 33 escritores. Más info en su blog.

Unas cuantas preguntas para abrir boca:

¿Os levantáis una mañana y decidís montar un tributo a los Beat? O existe un génesis más retorcido y motivado... contadnos algo.

(Vicente): Ufff, ojalá fuera así, levantarse y decidir hacer un tributo a los beat y tener en poco tiempo el libro en las manos... Todo el proceso de gestación de una antología es largo y trabajoso, pero el de esta lo ha sido en especial. Nacho y yo llevábamos cerca de tres años, desde las presentaciones de Tripulantes, dándole vueltas y vueltas al tema: si hacer la antología de poesía o de prosa, a quién y cómo homenajear, a qué autores meter, quiénes eran los más adecuados, etc etc. Todo eso llevó mucho diálogo y tiempo. Pero el resultado habla por sí mismo: no hemos podido quedar más satisfechos con la antología.

(Nacho): Vicente y yo somos de darle muchas vueltas a todo, y esta antología requería todas esas vueltas y algunas más. Queríamos que todo estuviera en su sitio, y por eso hemos trabajado a lo largo de tres años para que este libro fuese exactamente lo que queríamos que fuera. Ha sido un proceso largo pero creo que el resultado no puede ser mejor.

Proyectos como Beatitud o el último número de Vinalia Trippers (Plan 9 desde el espacio exterior). Tanto uno como el otro habéis desarrollado este tipo de proyectos corales donde distintos nombres de la literatura alternativa española se juntan en un libro (ahora de memoria: Tripulantes, Hank Over, Golpes...), de alguna manera me recuerda al espíritu de los fanzines. ¿Este tipo de libros son remanentes de este tipo de publicaciones? ¿los últimos supervivientes de lo analógico en la era digital?

(Vicente): Puede que en el fondo sí, al menos en mi caso. Esa es en parte la manera de concebirlos. Yo vengo del mundo de los fanzines contraculturales de grapa y papel, herederos de la Transición y el punk... Comencé editando en 1995 Vinalia Trippers con una idea y filosofía muy semejante a la que contienen todas esas antologías que has citado. Me di cuenta de que existía un montón de gente, escritores, muy válidos en aquel momento, pero que por su posicionamiento literario y vital eran sistemáticamente ninguneados por la crítica oficial, las editoriales y suplementos literarios del momento, etc. Y para ellos y por ellos montamos Vinalia Trippers. Todo lo demás ha venido añadido, en realidad derivado de ahí: Golpes, Tripulantes, Hank Over, 23 Pandoras, Plan 9, Beatitud, todos responden al mismo impulso y espíritu.

(Nacho): Sí… jajajaj, lo somos. Supongo que ese espíritu está presente y también el gusto por los libros, por el papel, por todo lo que tenga que ver con la cultura del libro. Para nosotros el libro es el final de la expresión, al menos del autor, pues el lector empieza su trabajo con ese libro. La verdad es que este libro es algo más que un libro colectivo, es también una suma de sensaciones, pensamientos, ideología…

La portada de Beatitud remite al ritmo, al jazz, a las cavas oscuras donde nace el spoken word, la poesía anfetamínica... un elemento referencial, aunque posiblemente menos conocido, del universo beat, me ha sorprendido un poco, uno esperaría más referencias a la carretera y el movimiento y se encuentra con la lucidez narcótica de los garitos en la portada... ¿Dos caras de la misma moneda?

(Vicente): Sí, ambas caras, que son las que contiene también el libro: guiños a la iconografía clásica de los beat, pero también visiones y recreaciones mucho más viscerales y subjetivas.

(Nacho): Claro, y la carretera también está ahí, siempre lo estará. Eso es lo grande de los beat, que son muchas cosas al mismo tiempo. Su grandeza radica en saber encontrar un vehículo de expresión ideal para hablar de muchas cosas.

El movimiento beatnik, como germen de la contracultura, salta un poco por encima del fenómeno hippie (aunque autores como Ginsberg se incorpora en ciertos círculos) y se acerca más a los cantautores eléctricos (por ejemplo el Dylan de los setenta, con la Medicine Show Revue) para desaparecer un poco en el panorama rock de los ochenta y noventa. Hoy, el rock de raíces americanas vuelve de nuevo la vista a la lírica de Kerouac. Enganchando un poco con la pregunta anterior, ¿no os parece que la mayor parte de los autores que aparecen en Beatitud tienen el rock como elemento referencial de su imaginario, aunque muchos de los Beatniks no fueran precisamente cercanos a este tipo de música?

(Vicente): Ten en cuenta que han pasado 50 años desde entonces y hoy en día el rock es parte ineludible de nuestra cultura. El bebop y el jazz de los beat de origen, tamizado por el rock progresivo de los hippies, el punk, el pop, etc etc, reciclados hoy en nuestra estética del siglo XXI. Todo, en el fondo, es un reciclaje cultural permanente, que se lo pregunten si no a Tarantino....

(Nacho): Supongo que en muchos casos sí, pero no creo que sea algo que se de en todos los autores. Es una cuestión generacional, pero sí, existe en muchos casos una gran cercanía a lo que indicas.

Un libro como este exige lanzarse a la carretera para que la voz renovada de los beatniks llegue a todo el mundo, imagino que vuestra intención será realizar el mayor número de presentaciones posibles... ¿Qué plan tenéis al respecto? ¿buscaréis combinar la literatura con otras manifestaciones emparentadas con el movimiento beat (música en directo, audiovisuales...)?

(Vicente): Esa es en principio la idea, sí. En esta y en todas las presentaciones que solemos hacer: fusionar varias ramas creativas con la literatura y hacer las presentaciones lo más dinámicas e interactivas que nos sea posible. Intentaremos mover el libro todo lo que podamos, eso seguro.

(Nacho): Este libro es más que literatura, como bien indicas, ahora nos toca llevarla a todos los lugares y hacer que la presencia del libro genere actividad a su alrededor. Es un libro lleno de vida y eso se tiene que notar.


Enero del 2011 en los mejores moteles, supermercados, gasolineras y despachadoras obsoletas de radiocassette. Y en librerías, claro.


Entrevista by Octavio Gómez Milián,
en el blog Zaragota.